¿Podemos cuidar con el celular?

¿Podemos cuidar con el celular?

Una conversación sobre tecnología y cuidados con estudiantes de la UNITI

En el marco del proyecto Voces del Cuidado, integrantes del Colectivo Raíz de Aguascalientes visitamos la Universidad Intercultural para la Igualdad (UNITI) para dialogar con estudiantes de la licenciatura en Programación e Innovación Digital sobre un tema que rara vez aparece en las conversaciones sobre tecnología: los cuidados.

La sesión no estaba pensada como una conferencia tradicional, sino como una conversación. La pregunta que abrió el diálogo fue sencilla pero potente:

¿Qué papel juegan las tecnologías digitales en la forma en que cuidamos y somos cuidados?

El celular como herramienta de cuidado

El proyecto Voces del Cuidado busca visibilizar cómo las mujeres trabajadoras utilizan las tecnologías digitales para sostener vínculos de cuidado y familiares en medio de jornadas laborales exigentes y responsabilidades domésticas. Lejos de la idea de que el celular fragmenta la vida social, las historias que compartimos muestran otra realidad:
para muchas mujeres, el celular se convierte en una herramienta indispensable para cuidar.

Durante el conversatorio compartimos algunas de las historias recogidas en el proyecto a través de entrevistas con mujeres trabajadoras cuidadoras. Estas historias muestran que el celular no es solo una herramienta tecnológica, se convierte en una herramienta cotidiana que permite organizar, acompañar y sostener el cuidado a distancia.

Cuidar también implica estar siempre disponibles

Durante la conversación también apareció una dimensión menos visible del cuidado digital: la carga emocional que implica estar conectadas permanentemente.

Para muchas mujeres, cuidar a través del celular significa mantenerse atentas a mensajes, llamadas o notificaciones durante todo el día. No es raro que madres sigan revisando tareas escolares en grupos de WhatsApp a altas horas de la noche, o que monitoreen constantemente si sus hijas e hijos ya llegaron a casa. Esto abre preguntas importantes: ¿la tecnología facilita el cuidado o también genera nuevas formas de presión y vigilancia?

Las desigualdades también atraviesan lo digital

Otro de los hallazgos del proyecto es que el cuidado digital tampoco ocurre en igualdad de condiciones.

Factores como las condiciones laborales, el ingreso económico, el acceso a internet, el tiempo disponible o las redes de apoyo, nfluyen directamente en cómo las mujeres pueden usar la tecnología para cuidar. Para algunas, el celular es una herramienta fundamental para sostener el vínculo con sus familias, pero para otras, el cuidado sigue dependiendo principalmente del contacto presencial.

Pensar la tecnología desde la vida cotidiana

Dialogar con estudiantes de programación e innovación digital permitió abrir una conversación distinta sobre el papel de la tecnología en la sociedad.

Más allá de pensar la innovación únicamente en términos de mercado o desarrollo de software, el encuentro invitó a imaginar tecnologías que respondan a problemas sociales concretos, como la organización del cuidado.

Imaginar otras tecnologías posibles

El conversatorio dejó claro que el cuidado también puede ser un punto de partida para pensar la innovación. Si el cuidado sostiene la vida cotidiana, entonces también debería formar parte de las preguntas que guían el desarrollo tecnológico.

Mirar el celular como una herramienta para sostener vínculos, organizar la vida familiar o construir redes de apoyo permite imaginar otras formas de pensar la tecnología: más conectadas con la vida real de las personas y con los desafíos sociales que enfrentan día a día. Y quizás esa sea una de las preguntas más interesantes que dejó el encuentro con estudiantes de la UNITI:

¿Cómo sería una tecnología diseñada desde el cuidado?

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